10 artículos esenciales para el viajero inteligente

A todos nos ha pasado volver de un viaje con la mitad de la ropa sin usar, o darnos cuenta a medio viaje de que la maleta pesa más de lo necesario. Es muy importante conocer el itinerario de tu viaje para tener un equipaje practico y funcional para tu aventura.

Todos podemos aprender a viajar ligero, como auténticos profesionales, e incluso solo con el equipaje de mano.

 

Bolsitas de plástico

Básico de básicos. No en todos los aeropuertos las reglas son estrictas, pero en la mayoría te piden que, en el equipaje de mano, lleves los envases que contengan líquidos en una bolsita de plástico con cierre hermético. Recuerda que los envases no deben superar los 100 ml cada uno, así que piensa en llevar lo mínimo e indispensable que podrías no encontrar en el alojamiento.

Una chaqueta ligera y multiusos

Algunas marcas conocidas ofrecen chaquetas pensadas para viajeros, con capas para distintos usos que puedes separar según tus necesidades. Las encontrarás de todos los precios y pueden incluir un forro polar que te aisla del frío y una capa exterior con un cierto nivel de impermeabilidad o que te puede resguardar del viento.

Una bolsa reutilizable de tela que ocupe poco espacio

Lleva una bolsa de tela adicional en tu mochila para separar la ropa sucia o las compras y cuidar el medio ambiente mientras viajas. Hay algunas de seda que casi no ocupan espacio, no pesan nada, y te pueden salvar de muchos inconvenientes.

Un par de zapatos cómodos y versátiles

Te podría parecer obvio, pero no a todos se nos ocurre llevar un par de zapatos cómodos con el que se pueda caminar todo el día y salir a cenar por la noche sin quedar mal. A veces, vale la pena gastar un poco más y encontrar un par que te guste mucho y puedas usar para varias ocasiones.

Una linterna pequeña

Nunca sabes dónde vas a terminar en una ciudad desconocida. Una pequeña linterna en el llavero, con diadema o cualquier otra que no ocupe mucho espacio, te puede salvar de caer en un bache en una calle oscura y desconocida, o ayudarte a volver a tu hotel después de un paseo nocturno por una playa solitaria.

Una bolsa impermeable

Una lluvia inesperada puede arruinar tus documentos o artículos electrónicos y hacerte pasar un mal rato. Para evitarlo, invierte en una bolsa impermeable que puedas llevar contigo en todos los viajes. Las hay de todos los tamaños y para todos los presupuestos y, en todo caso, te puede servir incluso para mantener algunos artículos separados dentro de la maleta.

Ropa al borde de la jubilación

Llegó el último viaje para ese viejo par de calcetines que ha sido tu favorito desde hace más tiempo del que te gustaría admitir, y que no te has atrevido a tirar a la basura. Llévalos a dar su último paseo y dales una despedida digna en tierras lejanas, así podrás viajar más ligero a la vuelta o hacer espacio para los souvenires.

Una toalla de microfibra

Una buena toalla de microfibra puede ocupar lo mismo que una camiseta en tu maleta, y te puede resultar muy práctica si no te bastan las que ofrece el hotel, para las excursiones, o incluso para sentarte cuando hagas picnic en el parque.

Un botiquín básico y toallitas húmedas

Un buen viajero siempre lleva consigo un pequeño botiquín con lo necesario para sobrellevar desde un dolor de cabeza hasta una lastimadura. También es importante incluir toallitas húmedas, porque hay que estar abiertos a las comidas callejeras de otras culturas, pero preparados para cualquier imprevisto.

Sandalias de hule

Unas sandalias de hule son más útiles de lo que te imaginas en los viajes. Las puedes usar para ir a la playa, ir fresco por la calle, no andar descalzo en el hotel o incluso para ducharte, si eres quisquilloso o te hospedas en un hostal.

Y no olvides…

Las restricciones de artículos que puedes llevar a bordo varían según la aerolínea o el país desde el que viajes. Ten en cuenta las medidas de tu maleta y aprovecha si puedes llevar un segundo bolso de mano para guardar lo más importante, como documentos y tu laptop o cámara fotográfica.

Al hacer la maleta, usa el “plan cebolla” y lleva capas de ropa que puedas combinar o ir añadiendo si cambia la temperatura.