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Conoce las obras más emblemáticas del Museo Nacional de Antropología de México.

El Museo Nacional de Antropología esconde  los tesoros históricos más preciados del país. Una selecta colección repartida en 22 salas permanentes y 2 exposiciones itinerantes que convierten a este recinto capitalino en uno de lo 20 más importantes del mundo y de todo América Latina.

El museo abrió sus puertas el 17 de septiembre de 1964, y desde entonces se ha convertido en un destino obligado para cualquier persona que este de paso por la Ciudad de México. Caminar entre los muros que alguna vez pensara Pedro Ramírez Vázquez, es hacer un recorrido por la antigua región de Mesoamérica y las vastas culturas milenarias que han influido gran parte de lo que hoy es México.

Sin embargo, esta valiosa colección arqueológica puede resultar muy imponente. Con tantas salas llenas de reliquias de las civilizaciones prehispánicas, es fácil perderse y uno puede pasar por alto las obras claves que viven en este espacio. Para hacer más fácil y más informativa la visita al Museo Nacional de Antropología hemos seleccionado 10 piezas que hacen emblemático a este lugar

Tláloc

El recorrido por el museo empieza desde antes de entrar. Este monolito de 7 metros de altura es una representación del dios de la lluvia. La figura se ha convertido en un símbolo de México. De hecho en 1964 esta estatua fue llevada desde el pueblo de Coatlinchan, Estado de México hasta la Ciudad de México; ese día mientras era transportado una gran tormenta caía sobre la capital del país.

Piedra del sol

Esta es sin duda la pieza más valiosa dentro del museo. Se trata de uno de los monolitos (que todavía se preservan) más antiguos de la cultura mexica. Mide más de 3.6 metros de diámetro, pesa más de 24 toneladas  y fue hallado en 1479. Pero lo que lo hace realmente importante son los relieves (como el disco que que representa el Quinto Sol) que resumen las ideas que esta cultura tenían sobre el espacio y el tiempo. 

Cabeza colosal

Un enorme vestigio de la cultura olmeca, la más antigua del continente americano. Los monolitos prehispánicos con formas de cabeza fueron la insignia de la cultura madre, pero la que está en el Museo de Antropología en específico representa un guerrero, algo que se deja ver por la banda colocada en la frente.

Atlante de Tula

El pueblo de Tula, Hidalgo alberga las ruinas de la civilización Tolteca. Visitar esta zona arqueológica es ver una serie de guerreros de 4.6 metros de altura hechos con cuatro bloques de piedra. Pero no es necesario ir hasta esta zona para observar a uno de estos atlantes, ya que desde 1944 el Museo de Antropología tiene uno en su exposición permanente.

Máscara de Pakal

Esta es la máscara con la que el rey Pakal, gobernante de la ciudad de palenque que fue sepultado. Está hecha de jade porque para la civilización maya esta piedra preciosa  representaba el poder. La función del artefacto era la de ayudar al monarca a enfrentar a las criaturas del inframundo. Esta pieza arqueológica fue encontrada 1952 y puesta en la exposición del museo en 1964.

Coatlicue

Esta pieza es una de las mayores expresiones artísticas de la cultura azteca. Es la representación de la “madre de todos los dioses” y su importancia era tal que para algunos es la versión prehispánica de la Virgen de Guadalupe. La belleza de Coatlicue está en sus detalles; como una cabeza de serpiente, falda de víboras y collar de corazones sacrificados. Cada pequeña parte que la compone es única por lo que cada vez que la visitemos será posible ver algo que había pasado inadvertido con anterioridad.

Vasija de mono de obsidiana

Esta obra maestra hecha por la cultura mexica tiene una historia fascinante; un campesino la descubrió en el lago de Texcoco y la llevó al Museo para cambiarla por maíz, por lo que no hay forma de saber el lugar exacto donde se encontraba. Sin embargo, lo que la vuelve valiosa es el pulcro trabajo de la obsidiana con la que fue hecha. Como dato curioso fue una de las piezas saqueadas y recuperadas del robo de 1985.

Máscara del dios murciélago

Una obra imperdible en la Sala de Oaxaca del museo. La máscara pertenece a la cultura zapoteca y representa una cara humana sobrepuesta con una imagen del dios murciélago, que la cultura zapoteca relacionaba con la muerte y el inframundo. La pieza está hecha a base de láminas de jade pulidas con sumo cuidado.

Escultura con rostro de la muerte

Esta escultura pertenece a la cultura tolteca. En esta civilización el culto a la muerte era algo muy común y esto se reafirma en el Museo de Antropología mediante un disco de piedra  que tiene un cráneo en el centro. La pieza es además una representación del sol, que sale por el oriente y se mete por el poniente. Asimismo alude al movimiento del astro y su relación con el día y la noche.

Teocalli de la Guerra Sagrada

De este monolito surgió la imagen del escudo de la bandera nacional; un águila parada en un nopal. Enterrada por varios siglos en los cimientos de Palacio Nacional, esta pieza está llena de simbolismos que aluden a las diferentes fuerzas y poderes que regían la gran cultura azteca.